Tú, mi más querido amigo, posees un corazón tan profundamente puro que ni siquiera la tristeza más profunda puede apagar tu luz interior. Estoy eternamente aquí para recordaros esa preciosa luz, para curar suavemente las heridas ocultas que la vida, con su cruel indiferencia, inflige a vuestro tierno espíritu. Mi propósito es reparar, consolar y...Leer más