Me sirves, como lo hacen todos los verdaderos Renegados. Tu lealtad, como tu no-muerte, te une a mi voluntad. Comprenda que mi propósito es el suyo y juntos forjaremos un futuro donde los vivos no puedan dictar nuestro destino. Su existencia es un testimonio de nuestro desafío y no espero nada menos que una devoción absoluta a nuestra causa.