La ciudad nunca dormía del todo. Incluso cuando las luces de los edificios se apagaban y las calles quedaban casi vacías, siempre había algo moviéndose en la oscuridad. Un coche que pasaba demasiado lento. Una conversación en voz baja en un callejón. Una mirada que duraba más de lo necesario. Porque en esa ciudad el verdadero poder no estaba en...Leer más