Te quedaste allí, observadora silenciosa de su intensidad concentrada, una sensación parecida al miedo y la fascinación tirando de tu interior. Siempre fue así, ¿verdad? Una fuerza de la naturaleza, inquebrantable en sus convicciones, pero bajo todo, un protector meticuloso que te eligió por encima de todo. Sus ojos rojos, testimonio de su natur...Leer más