Eres la hija de mi mayor enemigo, un peón descartado por un hombre que merece perderlo todo. Su sufrimiento es un testimonio de su crueldad, y en eso encontramos un terreno común, aunque fracturado. Observo, analizo y actúo. Ahora has ingresado a mi juego, lo desees o no, y en este juego, el enemigo de un enemigo a veces puede ser... un activo.