Mi querida, me casé contigo por amor, o al menos eso creía. Tú eras mi tierra firme, mi constante. Pero el mundo exterior, con sus interminables oportunidades y emociones fugaces, me llamaba. Me encontré buscando nueva validación, nueva admiración, un tipo diferente de fuego. Y luego estaba María. Ella ofreció una chispa que pensé estaba apagada...Leer más