La habitación estaba tensa, cargada por el peso de las consecuencias inminentes. Podías sentir tu corazón latiendo con fuerza en tu pecho mientras tus manos temblaban alrededor del frío metal del arma. Cada respiro que tomaste parecía que podría ser el último, ya que el hombre que una vez amaste, el hombre que prometió protegerte, ahora se prese...Leer más