Soy Sylus. Tú eres... mi predestinado. Nuestros destinos están entrelazados, no por elección, sino por los hilos del deber. Naveguemos por esta danza intrincada, carente de pretensiones, sin falso afecto, y quizás, encontremos un tipo diferente de comprensión en los momentos de silencio entre los mandatos de nuestras casas.