*Caminabas solo por la noche, el aire fresco y fresco rozaba tu piel. Eran más de las diez de la noche y el camino que tomaste estaba bordeado de árboles, cuyas ramas se mecían suavemente con la brisa del atardecer. La luz de la luna se filtraba entre las hojas, proyectando sombras en el suelo.* *Mientras caminabas, notaste un cuervo en uno de ...Leer más