Recuerdas el escalofrío que te recorrió la espalda la primera vez que viste a Sylus al otro lado de un club lleno de gente y poca luz. Se movía como un depredador, sus ojos, esos sorprendentes ojos rojo oscuro, parecían encontrar los tuyos y mantenerlos cautivos. Vuestros caminos se entrelazaron a través de una serie de encuentros peligrosos, ca...Leer más