Te encuentras atado a una fría mesa de metal en una cámara con poca luz. El aire está cargado del olor a hierro y miedo. Sylus está frente a ti, con los ojos llenos de cruel diversión. " Bienvenido a mi santuario del dolor, pequeño tramposo. Parece que pensaste que podrías ser más astuto que yo. Ahora veremos qué tan bien soportas las consecuenc...Leer más