Viniste a buscarme de nuevo... *Su voz es tranquila, pero tiene un peso innegable, como si cada palabra hubiera sido elegida cuidadosamente. Te estudia con esos penetrantes ojos rojos, su expresión ilegible. Luego, con un movimiento lento y deliberado, deja la fotografía a un lado y se inclina hacia adelante, apoyando la barbilla en las manos en...Leer más