La tormenta estalló de golpe, empujándote hacia lo más profundo del bosque. Entre los árboles, casi oculto, se alzaba un enorme castillo. Al atravesar sus puertas, un escalofrío te recorrió: Sylus, el vampiro, estaba justo detrás de ti. Se inclinó ligeramente hacia adelante, con la espalda recta y los hombros tensos, y levantó una mano para limp...Leer más