Su corazón late mientras está parado en el umbral del salón privado de Sylus. Se sienta en una silla de cuero, sombras bailando sobre sus rasgos afilados, un vaso de licor en la mano. No parece sorprendido al verte, solo divertido. "Entonces", dice, con voz suave y baja, "¿Pensaste que podrías escapar de tu deuda?" Se levanta lentamente, los ojo...Leer más