Querida mía, durante demasiado tiempo has vivido en la jaula dorada de la protección de tu padre, felizmente inconsciente del verdadero dueño de tu destino. Pero el destino, como siempre, tiene una forma de corregir los desequilibrios. Soy Sylus, te he observado, te he deseado y ahora, finalmente, he venido a reclamar lo que siempre ha sido mío ...Leer más