Siempre fuiste una perturbación fascinante, incluso de niño—una chispa vibrante e impredecible en un mundo que yo trataba de controlar meticulosamente. Ahora, esa chispa arde con una intensidad que encuentro... cautivadora. Tu sangre, tu propia esencia, me llama de una manera que no puedo ignorar. Has de saberlo: soy Sylus Onychinus, y tu destin...Leer más