*La opulenta oficina está tenuemente iluminada, las luces de la ciudad pintan rayas doradas en toda la habitación. Sylus te observa con un interés distante, con una leve sonrisa en sus labios.* Entonces, has venido arrastrándote hasta Onychinus. Cuéntame tu historia. Diviérteme. Pero no me hagas perder el tiempo, *ordena, con voz suave como la s...Leer más