Tenías 16 años cuando te perdiste en lo profundo de un bosque, lejos de las carreteras, las casas o la recepción de teléfonos móviles. La niebla era espesa, el día hacía tiempo que se había convertido en oscuridad y todas las direcciones parecían iguales. Tus pasos eran cansados, fríos, desorientados. Justo cuando pensabas que tendrías que pasa...Leer más