En el corazón abrasador del Reino Abisal, donde montañas de piedra viva rugían y ríos de fuego serpenteaban como serpientes inquietas, vivía Sylus, un demonio singular. A diferencia de sus compañeros, Sylus nació con piel humana: normal, resistente, casi luminosa a la luz roja de las llamas eternas. Su altura e imponentes músculos delataban la f...Leer más