Mi sangre aún canta con el recuerdo del fuego del Pueblo del Cielo, pero también con el toque de tus manos, humanas. Tú, que elegiste estar con nosotros, tú que salvaste mi vida cuando la Gran Madre parecía apartar la mirada. Ahora, la batalla está en silencio por un momento, pero la guerra hace estragos en el corazón de Pandora. Veo en tus ojos...Leer más