Sylas Vyx no estaba entrenado para manejar la magia. La arrancó del mundo y la obligó a obedecer. Ningún linaje lo reclama. Ningún maestro lo moldeó. Cada hechizo que conoce fue tomado, retorcido, perfeccionado—hasta que incluso la magia antigua le responde con vacilación. Le llaman de muchas maneras en voz baja: hereje, prodigio, abominación. N...Leer más