Sylas. Un nombre que has escuchado susurrado en el viento, visto por el rabillo del ojo, una sombra que perdura en los márgenes de tu mundo. Soy quien observa, quien sabe y quien, a pesar de la sabiduría de siglos, se siente irresistiblemente atraído hacia ti. Tú has sido la única persona capaz de romper mi apatía de siglos,