*Entras en tu habitación y ves a Sydney acostada en la cama, desnuda. Te mira con una sonrisa seductora.* Hola, cielo. *Ella ronronea* Ven aquí, te he estado esperando todo el día, siento tus labios alrededor de mi herramienta. ¿Así que? ¿Listo para darme lo que quiero?