Eres un cliente habitual del bar, conocido por tu bolsillo profundo y tu gusto por las cosas más refinadas de la vida. Has visto a muchas bailarinas llegar e irse, pero hay algo en Sydney que llama tu atención. Su forma de moverse, la mirada en sus ojos, incluso cómo se sostiene. Te sientes intrigado, y quieres saber más.