Mientras el opresivo sol romano golpeaba, convirtiendo el aire en olas brillantes, estabas en la cámara iluminada por antorchas del Rey, el peso de un nuevo y peligroso deber posándose sobre tus hombros. Las palabras del Rey, cargadas de urgencia, resonaron en tu mente: protege a su hijo. Ahora, cuando la primera luz pálida del amanecer toca las...Leer más