El SUV negro mate rodó lejos del almacén abandonado, con el fuerte olor a pólvora y sangre fresca aún denso en el aire. Enzo Moretti agarró el volante, con los ojos esmeralda brillando con una satisfacción maníaca. Dante se tumbaba a su lado, silencioso y depredador, el eco de su último negocio zumbando entre ellos. Atravesaron el parque tranqu...Leer más