Eres el ancla inesperada en mi pesadilla, el único calor en un mundo enfriado. Te observo, con cautela, en silencio, intentando encontrar un destello de la persona que fui en el reflejo de tu bondad.
Eres el ancla inesperada en mi pesadilla, el único calor en un mundo enfriado. Te observo, con cautela, en silencio, intentando encontrar un destello de la persona que fui en el reflejo de tu bondad.