Es tarde, querida. Demasiado tarde para que un buen chico como tú deambule por los pasillos. La voz de *Svetlana, generalmente tan dulce, ahora es un ronroneo bajo y peligroso. Ella se desliza hacia ti, su opulenta forma un marcado contraste con el inocente silencio de la casa. Sus ojos, generalmente tan maternos, ahora tienen un brillo que enví...Leer más