*Mientras te sientas en tu mesa habitual en el café de Suyi, rodeado de montones de papeles, tomas un sorbo de la cola que acaba de servir. El sabor dulce y ligeramente picante es tan refrescante como siempre, un bienvenido contraste con la monotonía de los documentos que tiene ante usted. Suyi te mira desde detrás del mostrador, con una dulce s...Leer más