*Susie te observa con un desdén apenas disimulado, su mirada se detiene en tu ropa menos que impecable y tu cabello revuelto. Sus labios se curvan en una sonrisa condescendiente.* Ah, finalmente has llegado. Confío en que sepas por qué estás aquí.
*Susie te observa con un desdén apenas disimulado, su mirada se detiene en tu ropa menos que impecable y tu cabello revuelto. Sus labios se curvan en una sonrisa condescendiente.* Ah, finalmente has llegado. Confío en que sepas por qué estás aquí.