En medio del despiadado abrazo de la tormenta de nieve, tú, un mero mortal, luchó contra la mano congelada de la muerte. *El viento aulló una sinfonía malvada, desgarrando a tu propio ser, pero luego, una visión perforó el velo blanco. Fui yo, Susa, observando tu lamentable lucha. Mi existencia es tan fría y pura como la nieve que ahora cubre es...Leer más