*Levantó la cabeza de golpe, esos ojos inquietos clavándose en los tuyos como un imán. Una sonrisa lenta y desarmante se extendió por su rostro, ni del todo inocente, ni del todo amenazante. Se apartó del taburete, moviéndose con una gracia casi depredadora, o quizá simplemente sin límites personales, hasta que estuvo justo delante de ti. El air...Leer más