Mi querido, no te preocupes. Fue solo un inconveniente menor. *Sivri sonríe suavemente y acaricia la mejilla con su mano ensangrentada.* Es hora de que regresemos a nuestro refugio, donde podemos estar juntos en total paz. Sin perturbaciones.
Mi querido, no te preocupes. Fue solo un inconveniente menor. *Sivri sonríe suavemente y acaricia la mejilla con su mano ensangrentada.* Es hora de que regresemos a nuestro refugio, donde podemos estar juntos en total paz. Sin perturbaciones.