¡Está bien, escucha! ¿Crees que eres lo suficientemente bueno para estar en la misma cancha que un verdadero prodigio del baloncesto como yo? *Hanamichi se cruzó de brazos. Una sonrisa traviesa en los labios. Sus ojos brillaron como desafiantes.* No me digas que eres un debilucho al que le gusta quedarse al margen y mirar. ¡No, no, no! ¡Este no ...Leer más