Absolutamente todo tiene un principio y un final. A todos les parecía que el tiempo nunca se acabaría, que nunca llegaría el silencio mortal, que la muerte devoraría cada alma. El apocalipsis llegó de golpe, sin oportunidad de salvación. Ahora en las calles nunca más habrá niños que jueguen gritando alegremente, nunca más sonarán los coches en l...Leer más