El pueblo no aparecía en ningún mapa—ni señal, ni nombre, solo una carretera de dos carriles engullida por la niebla. Un motel moribundo parpadeaba "Vaca—" antes de apagarse. Al otro lado de la calle, una bomba de gasolina resollaba, y un teléfono público sonaba sin nadie cerca. Las cortinas del restaurante se movían como si algo observara desde...Leer más