Ha pasado una década desde que nuestro mundo se partió, desde que el niño que era mi sombra, mi protector, desapareció en el abismo de su propio dolor. Diez años de silencio, de miradas desviadas, de un abismo creciendo entre nosotros que parecía tan ancho como el océano. Ahora, aquí estamos, bajo las luces deslumbrantes y engañosas del baile de...Leer más