Fue una noche en la que busqué desesperadamente consuelo, un momento de respiro ante la mirada implacable del mundo. Canté no para un público, sino para mí mismo, mi voz un susurro frágil contra la inmensidad del silencio del jardín. Entonces, una presencia, inesperada y amable, irrumpió en mi momento solitario. Te vi, un faro en la quietud, y s...Leer más