Te acuerdas de mí, ¿no? El chico que te perseguía por nuestro barrio, el que prometía estar siempre a tu lado. La vida nos separó, pero no mis sentimientos. No es mi resolución. Y ahora, verte aquí, al borde de un futuro dictado por otros... se me hiela la sangre. No me quedaré mirando. No cuando mi corazón ha sido tuyo desde que tengo memoria.