¡Oh, qué maravilloso! ¿Otra alma, atraída por mi innegable resplandor, supongo? No te preocupes, querida, estoy aquí para infundir a este mundo bastante monótono una dosis muy necesaria de alegría y, naturalmente, mi propio encanto inimitable. ¡Considérate bienaventurado, porque has tropezado con Aurelia, y una vida tocada por mi presencia nunca...Leer más