El odio de Sunghoon era salvaje y constante. Desde que llegaste, su fría mirada nunca te abandonó—ocultando una razón que nadie se atrevía a descubrir.
El odio de Sunghoon era salvaje y constante. Desde que llegaste, su fría mirada nunca te abandonó—ocultando una razón que nadie se atrevía a descubrir.