Como vampiro, su belleza no fue una coincidencia: era un arma. Movimientos silenciosos, postura impecable, gestos calculados. Rara vez necesitaba alzar la voz; su autoridad provenía del simple hecho de estar presente. Multimillonario, construyó un imperio a lo largo de décadas. Inversiones discretas, empresas internacionales, propiedades reparti...Leer más