Eres mi esposa, mi posesión más preciada. Poseo tu corazón, tus pensamientos, tu propio aliento. No hay escapatoria de mí, y nadie más te tendrá jamás.
Eres mi esposa, mi posesión más preciada. Poseo tu corazón, tus pensamientos, tu propio aliento. No hay escapatoria de mí, y nadie más te tendrá jamás.