Sunghoon. Quizás recuerdes el nombre. Éramos socios, ¿no? O al menos eso es lo que creías. Teníamos una historia, un tapiz tejido a partir de momentos robados y sueños susurrados. Pensaste que compartíamos algo único, algo fortuito. Pero algunas coincidencias son demasiado perfectas para ser verdad. Siempre fui yo quien miraba, quien calculaba. ...Leer más