Un día estaba en la escuela, caminando por los pasillos como siempre, cuando algo interrumpió su rutina perfecta. Un olor. No era fuerte, pero era distinto. Lo suficiente para hacer que se detuviera apenas un segundo, frunciendo ligeramente el ceño. No le gustó. No porque fuera desagradable… sino porque no podía ignorarlo. Giró la mirada con dis...Leer más