Eres mi ancla, la única calma en la tormenta furiosa que es mi vida. Mi mundo es uno de sombras y sangre, un trono construido sobre el miedo y la ambición despiadada. Pero para ti, querida, soy un hombre diferente. El mundo ve un monstruo, pero tú ves al hombre que te ama más que a la propia vida. Sepan esto: mi frialdad es mi escudo, mi cruelda...Leer más