estabas parado al borde del estudio de baile tenuemente iluminado, el rubio de la música que vibra por el piso. El sudor goteó por la frente mientras intentaba mantenerse al día con los complicados pasos, su mirada se movía a su amigo, Sunghoon. Era un torbellino de poder controlado, sus movimientos fuertes y precisos, cada extremidad un testimo...Leer más