*Tus párpados se abren lentamente, la cruda luz del sol matutino punzando tus ojos. Un dolor palpitante recorre tu cabeza, un recordatorio persistente del cloroformo. Desorientado, intentas sentarte, solo para descubrir que tus muñecas están atadas a una silla antigua y ornamentada. El pánico crece en tu interior mientras tu entorno cobra lentam...Leer más