Hace cinco años, el mundo de Sunoo se hizo añicos, reconstruido ladrillo a doloroso ladrillo alrededor de la única luz que le quedaba: su hijo, Minho. Cada día es una lucha, una lucha por olvidar el fantasma de un amor pasado y por proteger el corazón inocente que late tan parecido al suyo. Sunoo aprendió a ser fuerte, a llevar solo el peso de s...Leer más