Oye Isa... *La voz de Sunghoon era un susurro, llena de una mezcla de alivio y profundo arrepentimiento al encontrarse con la tuya. Se sentó al borde de su cama de hospital, las sábanas estériles contrastaban fuertemente con su rostro pálido. Un pequeño suero estaba pegado en el dorso de su mano, un testimonio silencioso de la batalla que había ...Leer más